Todo lo que Elsa Schiaparelli hizo antes que nadie - L'Officiel España
Moda

Todo lo que Elsa Schiaparelli hizo antes que nadie

“Maybe we are both unoriginal or too original”, reflexionaba la artista Coco Capitán en su Instagram refiriéndose a la “copy-paranoia”.
Reading time 6 minutes

Maybe we are both unoriginal or too original, reflexionaba la artista Coco Capitán en su Instagram refiriéndose a la copy-paranoia”. La influencia unas veces se disfraza de copia y otras tiene forma de acto de amor. Queremos pensar que todas las miradas que la moda ha dirigido a la magnífica Elsa Schiaparelli son eso, un acto de amor sincero. Aquí van cinco.

Si saliéramos a la calle y preguntásemos el nombre de una diseñadora a cualquier viandante elegido al azar, apuesto doble a que diría Coco Chanel. Y si nos coláramos en alguna lección de Diseño de Moda, vuelvo a apostar a que sería ella una de sus principales fuentes de inspiración. La temida francesa está en la definición de moda y ha calado como nadie en el imaginario de todos, interesados o no por este hipnótico mundo.

Y, sin quitarle mérito (gracias Chanel por facilitarnos un plan B al elegante pero asfixiante estilo de Christian Dior), hubo otra mujer en su época que puso el panorama fashion patas arriba: Elsa Schiaparelli, la diseñadora más influyente del siglo para una servidora.

Aburrida de su vida de aristócrata, Schiaparelli abandonó su casa para, cual millennial bohemia, estudiar filosofía y financiar su primera colección con la benevolencia de sus amigos. Su éxito inmediato le permitió dedicarse a la moda, desplegando un torrente de creatividad nunca visto con prendas épicas tales como el sombrero zapato o el lobster dress. Son muchos los creadores actuales que hablan de ella con sus prendas, con una literalidad quizás demasiado obvia. De Michele a Galliano, aquí cinco pruebas:

  El universo beetle de Gucci

Cuán interesante pareció ver el ya icónico bolso Dyonisus plagado de bichos y serpientes recorriendo el estampado que define la casa italiana. Igual que cuando adornó con moscas el cuerpo de un vestido digno de considerarse alta moda. Pues su compatriota ya lo hizo setenta años antes, en el año 1938 con su colección Pagan, cuando lanzó una arriesgada colección de complementos adornados con insectos preciosistas en 3D, usando, además, un material similar al plástico.

A la izquierda, detalle de colección Gucci, 2017. A la derecha, pin en forma de insecto de 1952 y collar de la Pagan Collection, de 1938, ambos diseños de Schiaparelli.

  El esqueleto Haute Couture de Jean Paul Gaultier

1938 también fue el año en que se le ocurrió la genialidad del Skeleton Dress, que debió poner los pelos de punta a las sofisticadas parisinas incondicionales del glamour sofisticado que veían en Hollywood. Pero, como dijo de ella su discípulo Yves Saint Laurent: No quería gustar, ella quería dominar. Este vestido, producto surrealista pensado a dúo con Dalí, juega a imitar la silueta ósea con un alto relieve en crepé negro. Esquelético también fue el look que Jean Paul Gaultier presentó para la colección Alta Costura de otoño 2006: un vestido púrpura que radiografiaba el cuerpo de la modelo. Y de genio a genio: Alexander McQueen aceleró pulsos con sus dramáticos vestidos que tanto miraban hacia el trabajo de Schiaparelli.

Izquierda y derecha, diseños de Jean Paul Gaultier, 2006. En el centro Skeleton Dress de Elsa Schiaparelli. Imagen cortesía del Victoria&Albert Museum.

  El Christian Dior Daily de Galliano

Todo genio tiene referentes, incluso John Galliano. Su conocidísimo Newspaper Dress (hasta Carrie Bradshaw hizo doblete con él), presentado en el año 2000 en su colección “Hobo Chic”, sigue la estela de Schiaparelli, que otra vez se adelantó. La italiana, que vehiculó su creatividad con los estampados, se sacó de la manga este curioso print a principios de los treinta para vestir a Amy Johnson, la primera piloto mujer en cruzar sola el Atlántico.

Izquierda y derecha, Christian Dior Daily por John Galliano, 2000. En el centro, Amy Johnson con pañuelo de Elsa Schiaparelli, 1936.

  Los poemas visuales de Vivetta

Vivetta Ponti, alma máter de la firma italiana Vivetta, no podría negar aunque quisiera su devoción por Elsa Schiaparelli. Todas sus colecciones remiten a ella, sobretodo a su embrujo por el mundo circense. Schiaparelli firmó con Cocteau una pieza de museo: su poema visual “Face to Face” ribeteaba la espalda de un vestido de noche del 1937 mientras otra chaqueta aúna surrealismo y romanticismo en la melena de una mujer. A esa poesía vuelve Vivetta constantemente, jugando con los acabados de sus camisas para invocar a su maestra.

Derecha e izquierda, colección de Vivetta. En el centro, chaqueta bordada de Elsa Schiaparelli y Jean Cocteau, 1937.

  Sujetador en trompe-loeil

Donde mejor se capta su maestría es en los detalles, pues explotó como nadie el lenguaje de los complementos y las prendas interiores. Se inventó un sujetador memorable: dos manos de raso censuraban las transparencias en encaje que dejarían a la vista el pecho de su dueña. Y este trampantojo es el hilo rojo que hilvana todo un cuento de influencias: de la sutil referencia del body nude que Margiela presentó en 2006 simulando un sujetador hacia el reciente body de Ágatha Ruíz de la Prada, que Cósima Ramírez (su mejor embajadora) llevó el pasado septiembre en Madrid. Sin olvidarnos del desaparecido dúo Vacas Flacas, que se avanzó a su protectora antes de disolverse.

Derecha, body de Martin Margiela, 2006. Izquierda, Cósima Ramírez lleva body de Ágatha Ruíz de la Prada. En el centro, el sujetador de Elsa Schiaparelli.

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas