Muestra tus armas - L'Officiel España
Moda

Muestra tus armas

El protagonista de este relato no es el sujetador sino la forma en que salió a la calle y cómo, recorriendo ese camino, las mujeres nos hicimos un poco más libres.
Reading time 4 minutes

El protagonista de este relato no es el sujetador sino la forma en que salió a la calle y cómo, recorriendo ese camino, las mujeres nos hicimos un poco más libres.

Como la mayor parte de los gestos que revolucionaron la moda del siglo XX, el de convertir la lencería en prenda exterior también partió de la voluntad férrea de Coco Chanel de liberar a las mujeres de ataduras. Aunque no fue tan radical como hacer de las prendas interiores ropa de día, en el verano de 1916 presentó una colección en la que parte de las piezas estaban elaboradas en el tejido y color que hasta el momento solo se utilizaban para fabricar ropa interior masculina. El siguiente gran paso lo dio Jacques Fath casi 30 años más tarde, aunque supuso también cierto retroceso: sus vestidos de alta costura dejaban complicados corsés a la vista. La literalidad (como no podía ser de otro modo) vino de la mano de Vivienne Westwood, que logró que de su tienda SEX saliesen cientos de combinaciones y medias destinados a convertirse en el uniforme punk de los 70. Después vinieron los looks de Jean Paul Gaultier que bordó Madonna en los 80 y los que dieron la fama a las colecciones Dolce & Gabbana en los 90. En mayor o menor medida, todos aportaron su granito de arena para dar vida a un estilo que volverá a reinar este verano: el que consiste en utilizar el sujetador como top y, en consecuencia, el que permite a las mujeres soltarse algo más que la melena.

Esta vez, eso sí, no se trata de modelos armados ni de complicados corsés, sino de los conocidos como bralettes, sin estructura ni aros y elaborados en seda y encaje, que se parecen más a los primeros modelos de sujetador de los años 20 y 30. Lo curioso de este fenómeno, con el que convivimos desde hace algún tiempo (suficiente para que su uso se haya normalizado), es que ha transitado el camino inverso de las tendencias, y ha tenido que recorrer muchas calles para subirse a la pasarela. De hecho, fueron firmas high street como Free People las primeras en comercializarlos. Pocas mujeres se animaron a cambiar los sujetadores que reinaban a principios de esta década y a olvidar rellenos, espumillas y aros; y su uso solo se generalizó cuando las kendalls y gigis de Instagram comenzaron a dejarse fotografiar por las calles de Los Ángeles luciendo los que les proponían sus estilistas.

Bralette de Hanky Panky

De Nueva York a París pasando por Milán, y a pesar de que su uso no va con todas las mujeres, los diseñadores se han afanado por demostrar su versatilidad: Joseph Altuzarra los combina con faldas y pantalones para el pícnic de su vida; Alexander Wang los realiza en tela de camisa; Victoria Beckham los convierte en la tercera parte de rigurosos trajes de chaqueta; Giambattista Valli los superpone a tops propiamente dichos; Maria Grazia Chiuri se estrenó en Dior sumando a los suyos tiras con el nombre de la firma francesa; Isabel Marant les aportó un aire de despreocupación a golpe de volante y Miuccia Prada les aplica el marabú de plumas que solo salpica a las prendas clave de su colección Spring/Summer 2017. Todos tienen en común una cosa: ese aire de rebeldía que se desprende al ejercer libertades que no se han disfrutado siempre.

Foto de portada: En 1960, Nan Kempner ya llevaba el look clave del verano de 2017.

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas