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¡Buenos muffins! Y buenos días, también

No tienes que ser un experto en repostería para preparar esta receta.
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No tienes que ser un experto en repostería para preparar esta receta. Coge esa batidora que te compraste y todavía no has estrenado, los ingredientes y un poco más de media hora de tu tiempo. Merece la pena, ya lo comprobarás, cuando abras la puerta del horno y salgan tus primeros muffins.

Hay muchas cosas que pueden alegrarte los días. Que te bese y te diga, “Buenos días, amor”. Levantarte y comprobar que ha salido el sol. O acordarte de que es viernes. O jueves, incluso, si eres muy optimista. Que suene tu canción en la radio. Que no haya noticias tristes. Estrenar un vestido. Que por fin vayas a comer con tu amiga. Que esa planta que compraste siga teniendo ganas de vivir. Y que vayas a la cocina y estén allí, esperándote, porque los hiciste ayer pero los disfrutarás hoy. ¡Buenos muffins! Y buenos días, también. 

En ese caso, no necesitarás la receta. Tú mejor que nadie sabes cómo preparar este primo segundo de la magdalena. Casi iguales pero tan distintos, que no decimos ni mejor ni peor. Simplemente, delicioso. Si de lo contrario, en tu cocina no hay ni rastro de los muffins, imaginamos lo que se te estará pasando por la cabeza. ¿Cómo se hacen? ¿Qué necesito? ¿Por qué no se me ha ocurrido prepararlos antes?

A la tercera pregunta, no sabemos qué responderte. A las otras dos, sí. Y lo haremos de la mejor forma que se nos ocurre: con la receta.

Ingredientes para hacer 12 muffins:

250 gramos de harina 150 gramos de azúcar 100 gramos de mantequilla 100 gramos de azúcar moreno 20 gramos de levadura 10 gramos de esencia de vainilla 10 gramos de canela en polvo 200 ml de leche entera 2 huevos

En un recipiente, mezcla la harina, que antes tamizaremos para quitarle los grumos, el azúcar, la levadura y la canela en polvo.

En otro bol, un poco más grande, echamos los huevos, la mantequilla un poco derretida, la leche y la esencia de vainilla. Batimos hasta obtener una crema homogénea. Después, vamos vertiendo la mezcla de antes. Es importante que no dejemos de remover las varillas de la batidora.

Encendemos el horno a 200ºC . A continuación, cogemos la bandeja y colocamos los moldes de papel que iremos rellenando con la masa que hemos preparado. No los cubras hasta arriba porque durante el horneado, suben.

Ya casi lo tenemos. Ahora solo falta meter la bandeja en el horno y esperar unos 25-30 minutos. Después, desmolda con cuidado y déjalos enfriar.

 

Imagínate el resultado si a tus muffins les añades chocolate por encima. ¿Sabes qué? No te lo imagines. Añade el chocolate.

Y por cierto, no importa cuándo te los tomes. Al momento, recién hechos, o al cabo de unas horas, cuando te lo pida el cuerpo, que te lo pedirá. Sea cuando sea, un muffin tiene el don de darte los buenos días. Y quién dice uno dice dos o tres o…

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