Hommes

Temporada sabática

Colecciones, precolecciones, colaboraciones, ediciones especiales...
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Colecciones, precolecciones, colaboraciones, ediciones especiales... En la era de la actualización constante, ¿supone desaparecer una temporada un error imperdonable? Que levante la mano el que no lo haya pensado alguna vez: hacer un paréntesis, un cambio momentáneo, tomarse un tiempo para romper con la rutina disfrutando de la seguridad de que te estará esperando cuando vuelvas. Recorrer el mundo, vivir en otra ciudad, escribir un libro o subsistir a base de rentas. Pero como no es tan fácil como parece, pocos se atreven a desaparecer del mapa. Menos en la industria de la moda y en este momento, en el que Instagram dicta que si no estás ahora, ahora y ahora... simplemente no estás. Así hemos llegado a un punto en que las precolecciones pisan los talones a las colecciones, las ediciones especiales y las colaboraciones les arrebatan el protagonismo sin pestañear y las semanas de la moda se parecen cada vez más a escaparates porque ya sabes, lo ves ahora, lo quieres ahora, lo compras ahora. Todo precisamente por eso, porque esto no deja de ser una industria que debe producir e incitar a consumir y, como en todos los sectores, cada firma quiere vender más que las demás. Es frecuente que en tiempos convulsos surjan movimientos que se replanteen las normas establecidas. el de la industria de la moda parece preguntarse si la necesidad y la utilidad de colocar tanto producto en el mercado es real, y, sobre todo, si hay que hacerlo tan deprisa. Anthony Vaccarello no dudó en aparcar indefinidamente su propia firma para tomar las riendas de Saint Laurent, avalando así la posición de quienes consideran que no es posible defender dos grandes etiquetas al mismo tiempo sin perder el control más de la cuenta. Lo mismo parecen opinar los creadores de Hood by Air, una de las firmas que han logrado modernizar la New York Fashion Week. Poco les ha preocupado a Shayne Oliver y Leilah Weinraub decepcionar a sus seguidores (entre los que se cuentan 525.000 de Instagram). O no lo suficiente como para considerar que pueden continuar con la firma y desarrollando sus carreras. El primero ha comenzado a liderar el equipo creativo que crea colecciones cápsula para Helmut Lang; la segunda se entregará por completo a su faceta de directora de cine. Pero no cierran etapa para siempre: las siglas HBA volverán a bordarse a sus prendas “en un futuro cercano”, tal y como afirmaba el comunicado oficial de la firma. No son los únicos. La salida de Riccardo Tisci de Givenchy dejó un interrogante que ni el nombramiento de Claire Waight-Keller ha logrado despejar (el estilo que le dio la fama en Chloé no parece muy acorde con el estilo de la fiel clientela del italiano, clan Kardashian incluido), y para colmo la maison ha renunciado a participar en la próxima edición de la semana de la moda masculina de París y mostrar en exclusiva durante tres días la colección ideada por su equipo creativo a los compradores. No parece que los asuste la posibilidad de perder fuerza. Aquello de que la prisa no es buena consejera también ha convencido a los nuevos dueños de DKNY, que para pensarse bien la reestructuración de la marca han decidido ignorar el otoño que se avecina. Pero si hay un rey en esto de saltarse el calendario es sin duda Tom Ford. el de Texas no se lo ha tomado al pie de la letra durante tres temporadas seguidas desde que lanzó su propia etiqueta. Ha sido un pionero en no someterse a los tiempos de la industria y no parece haber afectado a su negocio. Entonces, ¿merece la pena toda esa prisa?

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