Celebrities

La belleza de Lupita

Saborea las mieles del éxito desde el comienzo de su carrera cinematográfica y desde hace tres años es embajadora de Lancôme. Así es y siente todo un símbolo de su generación.
Reading time 9 minutes

¿Qué significa la palabra ‘belleza’ para usted?

Magnetismo y felicidad.

 

¿Qué considera bello?

Creo que la belleza tiene que ver con las cosas que te hacen feliz. Esto es, realmente. Es como “¿esto te hace feliz?”. Si la respuesta es sí, estoy muy segura de que eso me hace sentirme bella.

 

¿Quién le enseñó la mejor lección de belleza?

Mi madre. Pero la lección fue menos un consejo que algo que he aprendido a lo largo de los años. Es sobre autoaceptación, amor propio. Esto significa cómo te muestras y cómo cuidas tu cuerpo, de dentro afuera. Lo que comes, el ejercicio que haces, cómo te vistes para cada ocasión. Es sobre correr riesgos pero con los pies en el suelo. Hacer las cosas bien también significa permitirte ser más de una cosa. Crecí viendo a mi madre pintarse las uñas cada domingo delante de la televisión viendo a Oprah. Sus uñas siempre estaban inmaculadas (todavía lo están), y esa era su forma de cuidarse, de cuidar su matrimonio y su lugar de trabajo. Eran ese tipo de cosas en las que ella mostraba su amor. Incluso ahora, ella siempre se muestra de la mejor manera. Me impresiona y me inspira. Es respeto a ti y a lo que te rodea.

 

¿De qué manera cree que el maquillaje y el cuidado de la piel pueden ayudar a las mujeres a sentirse empoderadas?

Te voy a contar una historia rápida. Fui a un colegio de chicos en el que permitían solo chicas en los dos últimos cursos. Eran como 700 chicos y un puñado de chicas. En una época había un libro arcaico en el que se prohibía a las chicas llevar maquillaje a la escuela. Estaba pasado de moda, pero cuando yo estudiaba hubo quien intentó volver a recuperar esa norma. Esto me enfurecía, porque era un símbolo de opresión hacia unas chicas que estaban todo el día rodeadas de 700 chicos. Así que lancé una petición para eliminar esta regla. Dije: “Mira, si las mujeres quieren usar maquillaje en el colegio para sentirse seguras en un ambiente en el que son minoría, ¿por qué no?”. El maquillaje es algo universal y está en toddas las culturas alrededor del mundo. Lo más divertido es que a mí no me interesaba nada usarlo. Pero creía que era un derecho que nadie debía eliminar.

 

¿Qué rol cree que juega el maquillaje para las millenialls?

El tema sobre las redes sociales es que son nuestra bendición y nuestra maldición. Por un lado, te puedes sentir conectado con una parte del mundo que de otra manera sería imposible. Por otro lado, están todas esas presiones de aparentar. En las redes, habitualmente estamos promocionando o publicando la mejor versión de nosotros mismos, que no siempre es la verdadera. Cuanto mayores nos hacemos, más cuidado tenemos de esa discrepancia entre la verdad y lo que parece la realidad. Creo que el peligro para la gente joven es que se dejen seducir por esa imagen de perfección creyendo que es la realidad, cuando no lo es. Y, de alguna manera, el maquillaje juega su rol en esta idea de perfección. Aunque no lo debería. Las redes sociales no pueden suplir las relaciones entre los humanos. Las necesitamos para crear un equilibrio.

 

Muchas chicas luchan por su autoestima y seguridad viviendo en esta nueva era de las redes sociales. Pueden sentir la presión de mostrarse perfectas todo el tiempo. ¿Qué consejo les da?

Mi consejo más honesto es que se desconecten de las redes de vez en cuando. Mucho de cualquier cosa no es bueno, y las redes sociales pueden convertirse en una adicción. Pueden distorsionarte por completo la imagen de ti misma. Creo que es importante darse cuenta cuando esto está pasando y entender que tienen el poder para cambiarlo. Incluso yo no soy inmune. 

 

Lleva tres años como embajadora de Lancôme. ¿Cómo describe la relación con la marca?

Ha sido muy fructífera. Empecé admirándola, y tanto la marca como la admiración no han hecho más que crecer. Los productos, especialmente las bases, han evolucionado y se han expandido. Ha sido emocionante ser testigo y parte de ello. Ahora conozco mucho mejor los productos y tengo mis favoritos.

 

¿Cómo de interesante ha sido formar parte de la campaña con Kate Winslet, Penélope Cruz y Lily Collins, considerándolas a todas representantes de diferentes generaciones generaciones y etnias?

Ese es el poder de un buen producto, que funciona a través de diferentes generaciones y etnias. Muestra su versatibilidad.

 

¿Cómo fue trabajar con Kate Winslet y Peter Lindbergh?

¡Muy divertido! Nos lo pasamos genial. Kate es muy divertida, y Peter Lindbergh es un gran fotógrafo. Pasamos una jornada muy agradable. Él lo hace todo muy fácil. Me encantó trabajar con él y fue maravilloso compartir ese momento con Kate.

Cuéntenos qué es lo próximo que sueña hacer…

Acabo de rodar una película en Australia, Little Monsters, que no se parece en nada a todo lo que he hecho anteriormente. Es una comedia romática, algo que yo no buscaba y que ni siquiera me imaginaba. Pero ha sido muy divertido rodarla y permitirme formar parte de ese mundo absurdo. Es lo que más me gusta de ser actriz: crees que sabes los que quieres, pero entonces llega algo que te sorprende. Espero más retos como este. Hay muchas otras cosas que quiero hacer y géneros que quiero probar. Aunque definitivamente quiero volver a hacer trabajos más dramáticos porque, realmente, es mi rumbo.

 

¿Qué hace en esos días en los que no se siente bien pero tiene que seguir siendo Lupita?

Meditación. Me ayuda muchísimo. Creo que es muy importante aceptar todas las emociones. Demasiado a menudo rehuimos todas esas emociones negativas que sentimos, porque somos parte de una cultura que siempre está luchando, escapando y que nunca se enfrenta a ello. Eso es lo que hacemos con las emociones, intentamos pasar rápido por ellas. Pero algunas veces cuando te opones a lo que sientes, esas sensaciones dirán más que si las aceptas. 

 

¿Cómo concilia su vida personal con su carrera?

Para ser honesta, todavía estoy en ello. Si alguien sabe, ¡por favor, que me lo diga! El tema de ser actriz y viajar alrededor del mundo por trabajo hace difícil encontrar un sentido de normalidad. Siempre hay un nuevo proyecto, una nueva localización. Es un reto y encontrar el balance es siempre un trabajo en progreso. Ni siquiera pretendo encontrar una respuesta a esa pregunta.

 

¿Cuáles son los valores fundamentales de su vida?

La familia, la amistad (poner a la gente lo primero, definitivamente), el trabajo duro y disfrutar de él. Me siento muy privilegiada de estar en esta posición, de hacer cosas que amo hacer.

 

¿Cómo mantiene los pies en la tierra?

Pienso en que me dedico a lo que he elegido hacer. Y lo que he elegido no ha sido convertirme en famosa, sino ser actriz. Así que pongo el foco en eso y me recuerdo con cada nuevo proyecto que no sé lo que estoy haciendo. Lo que es extremadamente humilde. Quiero decir, hice una película en la que tenía que tocar el ukelele y nunca había tocado una cuerda en mi vida. Estas cosas me traen a la realidad, porque me convierte en una persona tan curiosa como un niño. Valoro mucho la curiosidad porque me hace disfrutar el mundo con nuevos ojos una y otra vez.

 

¿Y alguna vez se ha sentido nerviosa o derrotada?

Claro. Muchas veces, especialmente cuando comienzo un nuevo proyecto. Y ahí es cuando me tengo que recordar que no estoy curando enfermedades. El trabajo que hago es un privilegio, pero no puede costarme mi salud mental, porque realmente nunca es tan serio. Es fantástico recordar esa perspectiva. Pero todavía lo tengo que pensar cada vez que comienzo un nuevo proyecto: recordarme que tengo el privilegio de matar zombies para ganarme la vida, mientras que otras personas tienen que hacer cosas mucho más duras. Así recuerdo también que tengo que disfrutarlo, y que si caigo, qué más da. Valoro a la gente que hay en mi vida más que nada en este mundo. La película puede fracasar, pero esa gente seguirá queriéndome.

 

¿Cuál ha sido su mayor logro hasta ahora?

Aceptar la buena suerte que tuve con la puerta que me abrió Doce años de esclavitud y hacerle hueco al éxito. En las clases de interpretación nos preparaban para luchar y asumir pruebas y retos. Raramente nos hacían pensar que nos preparaban para el éxito, pero el éxito puede ser tan estresante como la caída. Para mí, aquel momento de “¿y ahora qué?” fue muy duro. Tuve que replantear mis prioridades. Una cosa es llegar a lo más alto y otra muy diferente es mantenerse. Aprender cómo lidiar con ello desde el principio y no empequeñecerte es algo por lo que estaré eternamente agradecida.

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas