Belleza

#RecetaBeauty: cómo hacer tu propio bálsamo labial

La sequedad. Ese fastidio tan típico del estío que hace que tus labios no luzcan como deberían. Carnosos, voluminosos, brillantes y perfectos… Haznos caso, solo tienes que hacer de tu cocina un pequeño laboratorio de ensayos, ¡nosotras ponemos la fórmula secreta!
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Cada cambio de estación lo mismo. Nos ponemos a temblar con todo lo que se nos viene encima, ¿a ti también te pasa? Porque con cada mínima alteración en el clima, sufre todo nuestro cuerpo. Y cuando decimos todo, nos referimos a TODO, el completo, sí. La piel, el pelo… Y hasta los labios, nada se escapa a las inclemencias del tiempo.

Y es que por mucho que nos guste y nos encante la llegada de la primavera y, por ende, el previos del verano (y sus fantásticas vacaciones), tenemos que reconocer que tiene pequeños detalles horribles. La subida de las temperaturas entre ellos, pero también la sequedad o humedad en el ambiente que estas provocan, nada beneficiosos para tu belleza.

Aunque no te lo creas, influyen directamente sobre tu cuerpo, haciendo que cada temporada (al menos al principio) sufra con estas alteraciones. Y, de entre todos los problemas, los labios ocupan un lugar especial. Más que ellos, su sequedad, que se convierte en un tema candente con la llegada del buen tiempo (y el Sol).

Se secan. Y, con ello, se cuartean, resquebrajan y pierden mucho, pero que mucho volumen. El verano es, básicamente, como echarle años encima a nuestros labios. E igual que cuidamos la piel para protegerla, lo mismo debemos hacer con ellos.

Hidratarlos a menudo es un detalle fundamental. Gestos cotidianos y tan sencillos como utilizar cada x horas el bálsamo labial que llevas en el bolso te pueden salvar, ¿lo sabías? Y, por supuesto, opciones, como ya sabrás, tienes muchas. Pero… ¿Y si te dijésemos que, con un poquito de maña, te puedes hacer tú misma esa fórmula mágica que le devuelva a tus labios, de una vez por todas, todo su esplendor? Aquí va la receta, ¡cocinillas!

Ingedientes:

  • 30 gr de Manteca de Karité
  • 30 gr de cera blanca de abeja
  • 54 gr de Rosa Mosqueta
  • 54 gr de Aceite de Caléndula
  • 12 gotas de Vitamina E
  • Colorante natural de remolacha en polvo

*(Cantidades con las que obtendrás 90 ml, a repartir en diferentes tarros o recipientes)

Elaboración:

1. Primero hay que fundir la manteca de Karité y la cera de abeja juntas. Al baño maría es la mejor opción, para que la mezcla quede homogénea. 

2. Ponemos los aceites en un vaso y añadimos la vitamina E, una mezcla a la que posteriormente añadiremos el colorante natural y batiremos para ligar bien.

3. Una vez que está todo disuelto, miramos que no queden grumos (en caso de que si, le damos un toque de calor para limpiar, pero sin elevar demasiado la temperatura).

4. Una vez que la mezcla está hecha, solo tenemos que pasarla a los frasquitos y dejar enfriar.

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