Belleza

Problema beauty: retirar la manicura <em>glitter</em>

No es tan fácil como parece y es más dañino para tus uñas de lo que piensas.
Reading time 3 minutes
No es tan fácil como parece y es más dañino para tus uñas de lo que piensas. Sigue estos consejos para deshacerte de la purpurina y los esmaltes texturizados sin perjudicar a tus uñas. Hay que decir que el trato que damos a las uñas deja bastante que desear. Acetona, esmaltes oscuros, no aplicar una base, morderlas, limpiar sin guantes, comer mal… Todo eso las debilita y las estropea. Pero, por si no tuviéramos suficiente, llega el apogeo de los esmaltes glitter que suelen triunfar en Navidad (aunque ya se llevan todo el año) y eso sí que puede dejar tu uñas hechas un cuadro si no sigues estos consejos. Retira las cutículas con aceites En lugar de empujar las cutículas cuando estás limpiando la uña con acetona, aplica un poco de aceite y retíralas con este producto mientras las hidratas. Aplícalo alrededor de la uña para evitar que la acetona seque esa piel y se escame. Utiliza una base Ya sabemos que conlleva más tiempo, más dedicación y más todo pero es fundamental. Tenemos la concepción mal aprendida de que esmaltar las uñas es aplicar dos capas de esmalte y listo, pero no. Aplica una base que proteja las capas superficiales de las uñas para que no se tiñan del color del esmalte y para que retirarlo sea más sencillo y el glitter no las arañe. Aplica dos capas Al contrario de lo que pueda parecer, aplicar dos capas hace más fácil la retirada posterior del esmalte. Se crea una superficie de mayor grosor que no se adhiere tanto a la uña, si no a la base, y al pasar el algodón sale con mayor facilidad. Nunca te quites el esmalte con las uñas Y no lo decimos gratuitamente, estos esmaltes con purpurina y demás ornamentos llevan un componente parecido al pegamento por lo que pueden ser más fáciles de despegar de la uña con tus propios dedos. Sin embargo, cuando haces esto te estás llevando la capa superficial de la uña, con toda probabilidad, o parte de ella. No utilices acetona Es mejor utilizar quitaesmaltes libres de acetona, protegen más la uña. Cuidado con frotar Hazlo delicadamente porque, si no has utilizado base, las particulas brillantes del esmalte arañarán tu uña al frotar con el algodón sobre ellas. Posa el algodón sobre la uña y presiona levemente mientras arrastras hacia fuera. Hidrata bien las uñas Por sí mismo el quitaesmalte seca las uñas, imagínate lo que hace cuando llevas un rato intentando retirar estos esmaltes que son algo más complicados. No olvides lavarte las manos para quitar el exceso de quitaesmalte y aplica un buen aceite de uñas y un fortalecedor.

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas