Hemos probado: Olay Regenerist Luminous - L'Officiel España
Belleza

Hemos probado: Olay Regenerist Luminous

Es oír en una misma frase “aceite” y “rostro” y automáticamente parecemos sentir un rechazo asociado a “grasa” y “brillos”.
Reading time 4 minutes
Es oír en una misma frase “aceite” y “rostro” y automáticamente parecemos sentir un rechazo asociado a “grasa” y “brillos”. Nada más lejos de la realidad con la nueva creación anti-edad de Olay. Te contamos nuestra experiencia. Parece que poco a poco nos vamos abriendo al mundo de los aceites, aunque los inicios siempre son duros, como se suele decir. Nos mostramos reacias porque estamos acostumbradas a esos aceites para después de la ducha que dejan una película grasa sobre la piel que dice hidratarte y protegerte cuando en realidad lo que hace es manchar la ropa y engrasar de una forma bastante desagradable el cuerpo. No digamos entonces de los aceites para el rostro, imaginamos esa película grasa provocando erupciones y brillos inmediatos y automáticamente desechamos la idea. Olay se ha propuesto que nos lancemos definitivamente a la piscina de los aceites para el rostro con un concepto radicalmente distinto, el de Olay Regenerist Luminous, un aceite diseñado para combatir las manchas, hidratar, mejorar el tono de la piel y combatir los signos de la edad. Está compuesto por 9 aceites naturales que hidratan y mantienen la piel elástica para evitar las temidas arrugas, y tiene un alto contenido en vitaminas y antioxidantes que protegen la piel de los radicales libres y el estrés oxidativo. La descripción nos convenció, así que pasamos a la prueba. Ya a simple vista vemos que es un aceite traslúcido, limpio. Con su cuentagotas, echamos sólo tres gotitas en la palma de la mano y frotamos para calentar el producto. Desde Olay nos indican que lo apliquemos sobre la cara limpia, tonificada y aún húmeda y así lo hacemos. Es cierto que con la humedad se distribuye mucho mejor el producto y da la sensación de fundirse con la piel. A continuación, lo extendemos realizando un masaje que va desde el dentro del rostro hacia fuera y hacia arriba, sin tocar el contorno de los ojos. Con el masaje se activan los anti oxidantes del aceite. Notamos que el aceite se absorbe rápidamente sin dejar una película grasa. Además, la ligereza que ya habíamos notado en los dedos al echar las gotas, la notamos aún más en el rostro, pues no es un aceite pesado que se vea y se sienta cubriendo tu piel. Es un aceite fresco que inmediatamente ilumina el rostro sin brillos, recreando la luminosidad propia de una piel sana. Nos ha gustado, la prueba ha sido impecable, pero sobre todo nos gusta su composición. En el mercado hay muchos aceites para el rostro que resultan ser sintéticos. Es importante notar la diferencia y saber elegir pues, como nos indican desde Olay, los aceites sintéticos tienen moléculas más grandes que no permiten que se absorba el aceite y penetre en las capas de la piel, y tampoco contienen vitaminas ni nutrientes, que son el ingrediente principal de un aceite que se propone devolver al rostro el aspecto joven y luminoso alimentando además la piel. El de Olay tiene 9 aceites naturales, pero naturales de verdad. Contiene aceite de coco, protector de la piel utilizado en la cultura Polinesia durante años; de girasol, con vitamina E y ácidos grasos omega; de las semillas de albaricoque, con ácidos grasos esenciales y vitaminas A y E; de onagra, ideal para problemas de la piel como el eccema o el acné; de semillas de uva, rico en ácidos grasos omega, antioxidantes y vitamina E; de jojoba, con ácidos grasos omega fácilmente absorbibles por la piel; de mandarina, un aceite esencial cultivado en China y Japón durante más de 3.000 años; de babasú, similar al aceite de coco; y de naranja, con aceites esenciales. En total nueve tesoros cosméticos de la naturaleza que, sumados a la experiencia sensitiva de esta fórmula de Olay en nuestro rostro, hacen de Olay Regenerist Luminous un imprescindible en nuestro neceser.

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas