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ADVERBIOS TEMPORALES

Percibimos el futuro como un terreno de conjeturas, visiones y presagios que proyectamos desde el presente.
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Percibimos el futuro como un terreno de conjeturas, visiones y presagios que proyectamos desde el presente. La exposición Adverbios temporales reflexiona sobre el futuro desde la perspectiva de la narración, de la ficción, y de sus conexiones con la experiencia humana del tiempo en un presente fuera de quicio. Camille Henrot Grosse Fatigue, 2013 Vídeo (color, sonido) 13 min. Música original de Joakim. Voz de Akwetey Orraca-Tetteh. Texto escrito en colaboración con Jacob Bromberg. Productor: Kamel Mennour, Paris; con el apoyo adicional de: Famille Moulin, Paris. Producción: Silex Films Silver Lion - 55th Venice Biennale, 2013. Proyecto realizado como parte de la beca de investigación de artistas del Smithsonian, Washington, D.C. Foto: © ADAGP Camille Henrot. Cortesía del artista, Silex Films and Kamel Mennour, París. Adverbios temporales plantea un recorrido sensorial a través de trabajos audiovisuales, sonoros, instalativos, escultóricos y de realidad virtual. Juntos sondean modos de conectar nuestra actual percepción del tiempo con su narración a la vez que abren espacios para imaginar el futuro. Podemos decir que estar en el tiempo consiste principalmente en asimilarlo y, por tanto, en representarlo. El tiempo resulta humano en la medida en que se expresa de forma narrativa. El relato, a su vez, es significativo en la medida en que describe los rasgos cronológicos de la experiencia humana. Hoy en día la relación entre narración y tiempo se ve afectada por la ruptura de la ancestral percepción de la linealidad espacio-temporal. Esta parece habernos abandonado debido, en parte, a la mediación tecnológica. La invasión de nuestra vida cotidiana por parte de un sinfín de dispositivos nos genera una sensación de omnipresencia y omnipotencia que supone, a su vez, ensimismamiento, dispersión y desconexión. Parece que lo sabemos todo, pero nuestra capacidad de asimilar es cada vez menor. Camille Henrot aspira a narrar audiovisualmente la historia del universo con la ambición enciclopédica que impulsa el acceso a la información en la era digital con su pieza Grosse Fatigue, con la que ganó el León de Oro en la Bienal de Venecia en 2013. La pieza aspira a abrazar lo universal a través de su propia subjetividad y sensibilidad, tejiendo una mitología contemporánea compuesta de fragmentos que combinan diferentes aspectos del conocimiento: cosmogonías ancestrales, antropología, etnografía, filosofía o la propia historia de la tecnología. Una misión titánica que se propone la artista partiendo de la imposibilidad de la propia acción, generando gran fatiga y melancólica frustración. El conocimiento se despliega en el vídeo a partir de un torrente de imágenes que se van sucediendo a través de juegos de yuxtaposición, superposición y otros modos de relación. Todo ello sucede sobre la pantalla de un ordenador, el cual se presenta como el actual portador de nuestro conocimiento y, a la vez, como el único capaz de soportar la ingente cantidad a la que nos enfrentamos, que no para de multiplicarse. Una voz en off nos guía por esta marea visual de trece minutos que narra un poema largo, escrito en colaboración con el poeta Jacob Bromberg y declamado al estilo del spoken word por Akwetey Orraca-Tetteh. Esta crisis temporal también es consecuencia del triunfo de un sistema de vida neoliberal, de mercado, centrado en la eficiencia laboral, sumado al consumo y la obsolescencia programada, lo cual convierte la vivencia del tiempo que pasa en un obstáculo que sortear. Desaparecen las sensaciones de durabilidad y demora, al igual que la posibilidad de contemplación y pausa y, en su lugar, se impone una sucesión informe de instantes (presentismo), la búsqueda y aspiración por acumular experiencias constantemente renovadas. Shana Moulton My Life as an INFJ, 2017 Fotogramas de la instalación. Las performances, vídeos e instalaciones multidimensionales de Shana Moulton son piezas narrativas protagonizadas por su alter-ego, Cynthia, una especie de autorretrato psicodélico y surreal creado para explorar las ansiedades de la vida contemporánea del capitalismo electrónico. A través de este personaje recorremos situaciones y experiencias que suelen comenzar en escenarios domésticos donde los objetos de consumo diverso y decorativo actúan como portales a otros mundos, al igual que como solución a las obsesiones contemporáneas en torno al envejecimiento, la apariencia física y las creencias espirituales. Todo forma parte de un viaje interminable para superar el aislamiento, la ansiedad y la hipocondría desencadenados por el mundo actual, a la vez que se ejecuta una crítica sutil a la estética mercantilizada de la autoconciencia y la autoestima. Rubén Grilo To Whom it May Concern, 2016 Plástico rígido, fundas de PVC, corcho, resina de poliuretano sobre poliestireno extruido, cordel de polipropileno, enyesado de adobe, pacas de paja y palé. Rubén Grilo reflexiona sobre la continuidad entre arte y sujeto, y las narrativas a las que ha estado sometido el arte en relación a temas como la originalidad, la autoría y la obra de arte como un subproducto del yo en la era del capitalismo informacional. Con la pieza escultórica To Whom it May Concern el autor mezcla materiales primarios con otros propios del diseño industrial. Un trabajo que revalida esa tensión entre la producción en masa y la originalidad, entre los productos anónimos producidos en serie y los objetos singulares y que, en última instancia, emerge del choque entre los materiales y los procesos, orígenes y técnicas de producción que contiene. Nuestro atávico interés por el futuro (al que estamos biológicamente orientados) es hoy más obsesivo que nunca, y genera un torrente de narraciones marcadas por el carácter extremo de las dicotomías típicas del determinismo biotecnológico. Se habla de la tendencia hacia un inexorable progreso e incluso de la inmortalidad de la especie humana gracias a los avances en nanotecnología, inteligencia artificial e ingeniería genética. Sin embargo, estos podrían suponer, paradójicamente, la desaparición de nuestra especie, no solo por la posibilidad de un colapso medioambiental, sino también por el advenimiento del llamado dataísmo (los organismos reducidos a algoritmos). Julian Charrière On the Edge, 2016. Fotogramas superpuestos de cuentas atrás de películas. Con su instalación sonora On the Edge, Julian Charrière aborda las correlaciones y dualidades paradójicas que se dan entre ciencia y ciencia ficción y entre progreso y regresión. La fantasía de la ciencia ficción se basa en elementos de paisajes tecnológicos preexistentes que se desarrollan aún más, desvinculados de la viabilidad de su implementación. A su vez, la comunidad científica asume el desafío de convertir en realidad las ideas desinhibidas que surgen de la ciencia ficción. El autor hace uso de fragmentos de muchas de las cuentas atrás que se han expresado, tanto de las películas de ciencia ficción como de las pruebas científicas históricas, y que forman parte de nuestra memoria colectiva. Un generador aleatorio, cuyo algoritmo se basa en la espiral de Fibonacci, selecciona, distorsiona y posiciona el audio a lo largo de la instalación en tiempo real, creando un paisaje sonoro constantemente en movimiento. El efecto es una experiencia trascendental similar a la de un viaje psicoactivo con estímulos desorientadores que desafían el sentido del lugar y del yo en los espectadores. Esperando un desenlace que nunca llegará, Charrière obliga a los oyentes a imaginar qué fin nos espera tras cada impulso hacia el progreso. Regina de Miguel Decepción, 2017. Vídeo HD, color, audio 28’ 19’’. Banda sonora original: Lucrecia Dalt. Regina de Miguel presenta la pieza audiovisual Decepción, 2017, con la que construye una ficción especulativa que es a la vez un diario de viaje y el relato de un desplazamiento existencial que tiene como escenario mitopoiético la isla de mismo nombre situada en la Antártida. Esta isla, poseedora de una realidad psíquica muy particular, sirve a su vez para reflexionar sobre nuevos modos de existencia más allá de los parámetros antropocéntricos. A su vez, propone una exploración de lo subterráneo y lo telúrico como un viaje por la “materia prima” de nuestra existencia y las problemáticas de un planeta en crisis. Desde la isla –y guiados por una voz que entronca con imaginarios ya planteados por Poe, Verne o Lovecraft, hasta llegar al homenaje a Clarice Lispector (La pasión según G.H.)– podemos imaginarnos como fósiles en un universo futuro, no vacío de vida ni de pensamiento, pero sí de nosotros. Mia Goyette Civil Twilight (1), 2017. Hormigón pigmentado, yeso, camioneta, lámparas LED de calle, resina epoxi, malla de alambre, flores secas, alambre de floristería. 51 x 43 x 50 cm Mia Goyette perfila escenarios distópicos para el hombre con sus relatos cortos y sus esculturas de hormigón. La autora trabaja con la materialidad del lenguaje, los procesos de producción y la transmutación de estructuras, líquidos, naturalezas y artificios. Ella juega con las convenciones del lenguaje y de sus representaciones visuales con la finalidad de proponer una distorsión en la apariencia y la función de los objetos domésticos, de la arquitectura, la naturaleza y el cuerpo humano. Jacopo Miliani Not with a bang, 2015-2018. Instalación Técnica mixta. Foto: Cortesía Jacopo Miliani, Frutta Gallery, Rome and Studio Dabbeni, Lugano. Un mundo sin sol es retratado por el relato corto de ficción futurista de Howard Fast, Not with a Bang (No de un golpe seco) en el que se basa la instalación de Jacopo Miliani del mismo nombre. Cuenta cómo un hombre es testigo de la aparición de una gran mano en el horizonte que apaga el sol con un gesto de sus dedos. Esa noche, su esposa y él reciben a una pareja de amigos a cenar. El protagonista les cuenta a todos la extraña experiencia que acaba de vivir, pero solo se topa con incredulidad. El relato termina con una descripción del ambiente especialmente frío y oscuro de esa noche mientras los protagonistas buscan calor en la cercanía con el otro. Miliani construye una instalación con alfombras que aluden al ambiente doméstico sobre las cuales quedan suspendidos los gestos manuales realizados con esculturas de resina y mármol. Serafín Álvarez A Full Empty, 2018. Fotograma. Serafín Álvarez desarrolla un trabajo que parte de investigaciones en torno al género de la ciencia ficción, especialmente audiovisual. Le interesa la representación de aquello otro/no-humano, el viaje o periplo hacia lo desconocido y las comunidades de fans propias del género. De ese viaje hacia lo desconocido le fascina el momento concreto en el que el protagonista abandona su hogar y se adentra en un mundo por conocer, iniciando así un proceso de metamorfosis, un viaje de desplazamiento físico acompañado de un viaje psicológico interior, de autodescubrimiento. A Full Empty es un vídeo desarrollado contecnología de videojuegos 3D en tiempo real, en el que la cámara realiza un lento e inquietante travelling que recorremos de espaldas a través de un extraño paisaje. Se trata de un lugar misterioso, en el que la naturaleza salvaje se ha abierto camino ante viejos restos procedentes de un pasado industrial catastrófico, en el que dos planos de realidad parecen conectarse. La intriga no queda resuelta, ninguna acción se desarrolla, pero los numerosos vestigios que encontramos en el camino evocan indicios de narrativas posibles, sobre las que podemos especular, ensimismados en este recorrido contemplativo. Marian Garrido Caosmotropia 2: Rolling start, 2018. Fotograma. Marian Garrido presenta un nuevo capítulo de la serie Caosmotropía, a través de la cual se acerca mediante la figura de una adolescente a la vida en un tiempo ucrónico en el que se plantea una arqueología de elementos que nos resultan familiares en el presente pero que, tras hipotéticos desastres y desgastes de recursos, podrían convertirse en objetos alienígenas en el contexto de un futuro austero. Este nuevo episodio, titulado Rolling Start, consiste en una videoinstalación en la que se aborda la subjetividad radical planteada por el tecno-nomadismo y otros anclajes del pensamiento de resistencia. Marian Garrido acuña el término de “Comunidades Temporalmente Autónomas” para definir a los grupos minoritarios de usuarios que se identifican por no tener un reflejo fuera del mundo online, erigiéndose como nuevas aproximaciones sociales que se han creado a través de la web 2.0. Son comunidades donde se da una vinculación afectiva pero cuyos miembros pueden entrar y salir en el tiempo a la vez que están totalmente integrados en la sociedad mayoritaria. De esta manera, mediante las técnicas del stalking y la performance en redes sociales, se configura un artefacto audiovisual que cruza tiempos suspendidos con la narrativa de la ciencia ficción. Mélodie Mousset Captura de pantalla de HanaHana, 2017. Experiencia de realidad virtual. Mélodie Mousset presenta una nueva producción instalativa en la que fusiona realidad virtual y material. Se titula Limits are Only Ornaments to your Infinite Goodness y continúa su exploración artística en torno al cuerpo descompuesto/recompuesto, además de acudir al borroso espacio que existe hoy en día entre la tecnología y el yo. Por primera vez Mousset desarrolla una versión multiusuario de realidad virtual (HanaHana) que permitirá a los jugadores explorar el cuerpo compartido y la inteligencia de enjambre. HanaHana significa “flor, flor” en japonés, y toma su nombre del famoso manga One Piece en el que el personaje protagonista, Nico Robin, gracias a la magia de Hana, la fruta del diablo, adquiere la capacidad sobrenatural de hacer brotar infinitamente sus propias partes del cuerpo en cualquier superficie. Gracias al equipo técnico de realidad virtual los usuarios obtenemos las capacidades de la heroína japonesa permitiéndonos experimentar por nosotros mismos la emoción, el temor, el miedo y otros estados en nuestros cuerpos digitales. De la mano de unos operadores-performers tendremos el poder de teletrasportarnos a un lugar misterioso y surrealista donde crear infinidad de estructuras a partir del componente raíz de las manos. Cécile B. Evans How Happy a Thing can be, 2014. Foto: Cortesía de la artista, Cécile B. Evans. La relación entre la tecnología y las emociones es también el tema de los trabajos de Cécile B. Evans. En su trabajo existe un interés evidente por el poder invisible que aplica la tecnología sobre nuestros cuerpos y analiza de qué manera el creciente valor de la emoción y los sentimientos afecta al comportamiento del ser humano. A través de vídeos, esculturas e instalaciones la artista desarrolla narrativas complejas, desarticuladas e interconectadas que se mueven en múltiples direcciones y que plantean cuestiones sobre muchos de los tropos culturales que encarna la vida contemporánea: nuestra relación con las interfaces tecnológicas, la idea de identidad en un paisaje digital cambiante y la influencia de la cultura popular en el ámbito cotidiano. En su obra How Happy a Thing Can Be la artista nos lleva a experimentar una extraña empatía sobre los objetos mundanos que usamos y descartamos en nuestro día a día. La artista perfila un futuro ya instalado entre nosotros, en el cual, sin embargo, el pasado está extrañamente presente. Hanne Lippard Vista de la exposición, Flesh, KW Institute for Contemporary Art, Berlin, 2017. Hanne Lippard realiza obras donde se entrelaza el sonido, el texto y la performance. Aborda el lenguaje entendido no solo como herramienta de comunicación sino también desde el punto de vista de su opacidad formalista y su función estético-poética en la era digital. Reflexiona sobre el sinsentido que ciertas interacciones verbales asumen en la actualidad y atiende a todas las variantes y posibilidades que surgen en las conversaciones diarias. A partir de esta observación, Lippard produce secuencias de comunicación que confronta con innumerables herramientas, como la repetición o el ritmo. Esto le permite crear una re-contextualización de las palabras, provocando en mucho casos un desvío de sus textos hacia lo incomprensible. Su obra consiste en encontrar un equilibrio entre el lenguaje, algún tipo de tono o ritmo subyacente, y el hecho de que éste transmite realmente información o significado. Su investigación sobre el habla como uno de los instrumentos más versátiles de la interacción humana infunde a su obra de un carácter ritual. Para la artista lo emocional y lo intuitivo se convierten en la materia prima base de su trabajo, generando espacio tan necesario para lo sensorial y para aquello que no tiene o no puede ser explicado. Laure Prouvost Metal Man - Light Man, 2015. Vídeo (46 segundos) y escultura de metal. Laure Prouvost produce imágenes en movimiento e instalaciones sonoras en las que combina la realidad con la ficción y el arte con la vida cotidiana. Haciendo uso de la voz construye narraciones fragmentadas abiertas que tratan, sobre todo, de la traducción, la falta de comunicación y los malentendidos, haciendo un inteligente uso de la vulnerabilidad, la vergüenza, el humor, lo absurdo y la intuición. Partiendo del hecho de que el lenguaje enmarca nuestras experiencias, le interesa acudir a él y utilizarlo como instrumento para la imaginación. Con sus propuestas, Prouvost increpa al espectador y le insta a convertirse en participante de un estado de conciencia preverbal abstraído desde el que redescubrir la alegría de aprender el lenguaje, las palabras y los significados. Con la serie Metal Man las extrañas figuras metálicas con desproporcionadas cabezas de pantallas de televisión LCD emiten un flujo interminable de textos e imágenes saturadas, que permanecen inmóviles mientras los espectadores caminan a su alrededor en el bullicio de sus pensamientos confusos, que la artista hace visibles y audibles. Nora Barón Bam Bam Tchick! (detail), 2017. Foto: Sander van Wettum. Nora Barón realiza una exploración del rubor como éxtasis temporal del cuerpo. En el proyecto bam bam tchik!, 2018, una pequeña escultura bajo uno de los muros de la exposición, sirve de pilar para fondear una serie de performances que se llevarán a cabo de forma sucesiva y simultánea durante la exposición. Nora Barón es pseudoartista y escritora de fantasías ad hoc. Proclive a las interferencias y a las aleaciones sensibles, su práctica adopta simultáneamente las formas de los diptongos, los sonrojos y los androides T-1000. Nina Canell Brief Syllable (Combustible), 2016. Cable de alto voltaje, acrílico, hormigón. Foto: JJY Studio, Shanghai. Cortesía Barbara Wien Galerie y Daniel Marzona. El propio tema de la muestra lleva implícito cierto sentimiento de nostalgia por las ruinas de un presente humano convertidas en fósiles de un futuro posible. Las esculturas de Nina Canell revelan temas como la distancia, la cercanía, los pensamientos, los sueños, las narrativas y las relaciones humanas que por ellas circulan. Breves sílabas de un vocabulario de materiales que hablan de la fragilidad humana y nuestra comunicación en la era digital en una sociedad inalámbrica y constantemente iluminada. Brief Syllables es una serie de piezas creadas a partir de cables de electricidad y comunicación subterráneos y subacuáticos, cortados transversalmente, desenterrados y disecados. Ahora, aislados y despojados de su función, estos cables se muestran como fragmentos sin contexto, mudos, disfuncionales, como reliquias prehistóricas.

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