Lifestyle

Todos creen en ‘American Gods’

Nunca sabes lo que te espera cuando empieza uno de sus capítulos pero en todos ellos, siempre ocurre lo mismo: imprevisibilidad, sorpresa, ganas de más.
Reading time 4 minutes
Nunca sabes lo que te espera cuando empieza uno de sus capítulos pero en todos ellos, siempre ocurre lo mismo: imprevisibilidad, sorpresa, ganas de más. Así es American Gods, la serie del año que nos ha recordado que creer, es ver. Parece que las prisas se han instalado en nuestras vidas. Que lo superficial es la única capa a la que llegamos. Atrevernos a sumergirnos hasta el fondo de cada uno de nosotros nos puede llevar a otros destinos que no entraban en nuestros mapas. Acostumbrados a querer tenerlo todo bajo control, lo inesperado causa incertidumbre. Por eso, cuando alguien se atreve a hacernos una pregunta diferente, lo agradecemos. Al principio, igual nos parece un reto. Pero sí. Nos gusta. En el fondo, es el mejor regalo que podían hacernos. Que alguien quiera escucharnos. Que nos dedique sus oídos. Que espere cada una de las palabras que deshilachamos. Y la pregunta, por cierto, no es otra que, ¿y tú en qué crees? Es la misma pregunta que une todos los capítulos de American Gods, la serie de la que todo el mundo habla. Hacía tiempo que no nos contaban cuentos. Ni nos dejaban sin palabras. Dábamos por hecho que ya se había acabado la magia en la pequeña pantalla y que a nosotros, se nos había pasado la edad de quedarnos boquiabiertos. Pero no. Lo único que necesitábamos era una creación artística como American Gods que desde el pasado 1 de mayo puede verse en nuestro país a través de Amazon Prime Video. Y qué afortunados somos. Todo empezó con la novela de Neil Gaiman, publicada en el año 2001. El autor se atrevió a enfrentar dos creencias en su obra literaria. Por una parte, la que antes sentía la sociedad por los dioses antiguos. Por otra, la que ahora tienen los ciudadanos norteamericanos hacia los modernos, representados por fenómenos como los medios de comunicación o productos como las drogas. Estos dos bandos, los de siempre, y los que hemos ido creando en la actualidad, se verán las caras en una serie protagonizada por actores de la talla de Ian McShane, Ricky Whittle o Gillian Anderson. Sus directores ya habían demostrado su talento en otros proyectos así que en esta ocasión, solo han tenido que confirmarlo. Hablamos de otro tipo de dioses, de la televisión, en este caso, como son Michael Green y Bryan Fuller. Los nueve capítulos de la primera temporada son el aperitivo que nos presenta los personajes y las distintas divinidades. La serie arranca con la salida de la cárcel de Shadow Moon antes de lo previsto porque su esposa ha fallecido. La primera persona a la que conoce es Miércoles. Desde ese momento, ya nada será como antes. Moon, que no creía en nada, despierta ante todo lo que le ocurre y pasa por delante de sus ojos. Acompañar a Miércoles es mucho más que un viaje por las entrañas de América. Es adentrarse a una guerra entre los dioses olvidados y los que ahora más poder e influencia tienen. Y nosotros, seremos testigos de cada batalla. La serie no quiere dejarte igual. Tampoco quiere convencerte. Directamente, quiere atraparte. Si tuviéramos que ponernos perfeccionistas, diríamos que tiene un ritmo lento. De hecho, tarda algunos episodios en cuajar. Pero no se trata de rendirnos. Merece la pena esperar y, sobre todo, disfrutar de cada escena porque en todas hay un regalo para el espectador que es imposible no retener. American Gods no promete nada que no pueda conseguir. Es pasión, tensión, magia. Es oscura y brillante. Es filosófica y hedonista. Es potencia visual y una trama llena de matices que se nos pueden pasar por alto si no nos entregamos en cada capítulo. Y es que no hay otra forma de ver una serie en la que persiste una batalla entre lo viejo y lo nuevo. Entre los jóvenes y los mayores. Entre lo llamativo y lo de siempre. Porque sobre todo, American Gods es absolutamente necesaria. Por cierto, y tú, ¿en qué crees?

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas