Belleza

Remedios caseros para no sufrir con los tacones

Nos gustan, de mil formas, tamaños y colores.

Nos gustan, de mil formas, tamaños y colores. Y soportados de todo bajo esa famosa frase que dados que para presumir, hay que sufrir. Pero como duelen, ¡madre mía! Ahora, que para remediarlo tienes las siguientes opciones: bajarte las alturas o seguir nuestros fantásticos remedios.

Unos sencillos salones negros, unas sandalias de tiras, botas, botines, y hasta manoletinas reinventadas en modelos con algo de tacón. Nos encanta subirnos a las alturas y comprobarnos sus efectos: estilar uno de ellos. Los pares de pantalones son de campana, con una falda o un vestido, la sensación de que no se han vuelto más gruesos . ¡Una se maravillosa!

Pero de maravilloso, además de lo bien que sientan y lo bonitos que son este tipo de modelos con tacón, tienen más bien poco porque, ¡ay que ver cómo duelen! Da igual que sea medio centímetro, que tres, que doce, hay tacones que son absolutamente insoportables.

Una puede intentar escaquearse del tema, buscar alternativas como los mocasines, las bailarinas o los zapatos más elegantes para ir igualmente bien vestida, pero hay ocasiones que por más que lo intentemos, resultan inevitables. Y, al final, siempre terminamos cayendo en la tentación de llevar algún que otro modelo (sencillamente espectacular) que con solo mirarlo, además de amor, nos produce miedo.

Cientos son ya los remedios que se han inventado para soportar largas jornadas con zapatos de tacón, como las manoletinas plegables que caben en un bolso, las plantillas de gel que evitan el dolor e incluso unos tapones que amortiguan cada pisada. Pero no hay nada, nada, como los remedios caseros que hoy te vamos a dar. Estate atenta para la próxima boda o cena de Navidad que tengas, ¡porque los vas a necesitar!

Usar crema. Te podrá parecer una barbaridad, pero untar crema en el zapato ayuda a que el pie entre con más soltura y que la presión no resulte un incordio.

Antes de ponerte un stiletto, camina un rato descalza por casa, ejercitando los pies y los dedos.

Usa polvos de talco, buenos para que los zapatos no nos provoquen rozaduras, especialmente en verano, cuando el pie tiende a ensanchar…

El hielo es la locura más extraña que el oído, pero dicen que los zapatos en el congelador (en bolsas, claro está) durante 15 minutos puede ayudar a que nos duelan menos a la hora de ponérnoslos.

Ahora que las plataformas están de moda, en este modelo de modelos El efecto es mayor, ¡pero el dolor mucho menor!

Aguantar. Este es un consejo muy loco y, por tanto, el último. Sí, es para usar 'in situ'. Cuando te duelan unos zapatos, nunca, bajo ninguna condición, te los quites. Una vez que lo sacas, el pastel tiende a recuperar su forma y ensancharse. Créenos, cuando los intentes poner en un ser peor ...

Entradas relacionadas