Todo lo que necesitas saber del protector solar - L'Officiel España
Belleza

Todo lo que necesitas saber del protector solar

Lo escuchas y lees en todos los sitios de belleza, sabes que debes usarlo, pero... ¿entiendes realmente el porqué?
Reading time 5 minutes

Hoy en día, tenemos toda la información que necesitamos a la mano. A veces, más de la que necesitamos. Pero esta facilidad nos ha hecho más consientes de distintos aspectos de nuestras vidas. En este caso, en el cuidado ideal de la piel.
En cualquier medio de belleza seguramente encontrarás, dentro de los productos recomendados, un protector solar. Todo experto en cuidado de la piel va a recomendar un SPF como el producto imprescindible en una rutina de belleza.

Estas son algunas razones:

  • Protege contra los rayos UV, que son los responsables de las quemaduras solares, cuya acción prolongada puede detonar un cáncer en la piel.
  • Al reducir los daños de los rayos solares se minimiza la aparición de arrugas y signos de la edad en la piel.
  • Mejora el estado y apariencia de la piel ya que también protege las proteínas esenciales de la dermis; como el colágeno, queratina y elastina.

¿Cómo lo logra?

Es importante saber que se dividen en dos tipos: los filtros físicos y los filtros químicos. 

Los físicos también conocidos como pantallas solares, crean una “pantalla” en la piel que al entrar en contacto con la radiación UV, la refleja. Evitando así, la absorción de esta radiación. Esta es una gran opción para las pieles sensibles ya que no causan reacciones alérgicas porque sus compuestos son naturales (óxido de zinc, de titanio y de hierro). Este tipo de filtro solar, protege de los rayos UVA y UVB que son los dos tipos de radiación que llegan del sol. Aunque estos filtros solares son famosos por ser demasiado pesados y dejar una capa blanca sobre la dermis.

Por otro lado, los filtros químicos también conocidos como protector solar, forman una capa protectora que absorbe los rayos UV y los transforma en energía nociva para la piel. Estos filtros no dejan un residuo blanco y su textura es más agradable al tacto. Como su nombre lo dice, este tipo de filtro utiliza químicos para generar la transformación de radiación, es por eso que las pieles sensibles pueden ser más propensas a tener una reacción alérgica. Es importante que al utilizar este tipo de filtro, el producto mencione que es de amplio espectro; esto signifca que cubrirá ambos rayos UVA y UVB. De otra forma, solo absorberán uno o el otro.

Entonces, ¿con cuál me quedo?

Ambos filtros solares pasan por rigurosos exámenes y pruebas antes de salir al mercado, por lo que son completamente seguros. La elección dependerá de tu tipo de piel, la textura que más prefieras y el gusto por el producto en general. 

¿Y cuando se trata de elegir SPF?

Primero hay que entender que hasta el día de hoy, no hay ningún filtro solar que proteja la piel en un 100%. Pero sí de acercan.

El concepto SPF o Factor de Protección Solar, se refiere a la cantidad de protección que tendrá un filtro solar. Pero no creas que funciona de modo líneal como una numeración normal. En realidad, estos números se refieren al porcentaje de cantidad de fotones (las partículas de radiación UV) que entran a la piel. 

Lo explicamos con más detalle: 

Un SPF de 15 va a proteger de los rayos UV en un 93%. 

Un SPF de 30 protege en un 97%.

Y un SPF de 50 protege en un 98%.

Como podrás ver, en realidad no hay una diferencia enorme entre ellos. Aunque si lo vemos de otro modo... Un SPF 15 va a permitir que entren 7 de cada 100 fotones a la piel. Mientras que un SPF 50 solo permite la entrada de 2 fotones por cada 100. Aquí es donde se aprecia la gran diferencia, aunque ambas siguen protegiendo a la piel en gran medida. 

Por eso, utilizar un SPF de 15, 30 o 50 es ideal para proteger tu piel. La verdadera importancia recae en la reaplicación ya que con una sola vez para todo el día no es suficiente. Se debe reaplicar cada 2 horas en la playa y 3 o 4 horas en la ciudad.  

Después de toda la explicación, ya queda más clara la importancia y lo que significa el filtro solar. A pesar de que el cuerpo sí necesita de los rayos solares para producir la famosa vitamina D; en realidad es solo en muy pequeña medida y nunca se debe exponer sin un protector solar. Hay que dificultar el paso de estos rayos ultravioleta a nuestro organismo para mantener la piel sana y joven por más tiempo; así como prevenir enfermedades como el melanoma. 

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas