Así, el proyecto de vida que hace más de diez años emprendió Borja Molina-Martell junto a su hermano Juan, Ramón Jiménez y Naoyuki Haginoya, abre su sede en Madrid con una propuesta de cocina japonesa al servicio del mejor producto local.
El chef japonés Naoyuki Haginoya es el responsable de una carta que ofrece opciones que abarcan su trayectoria en diferentes barras de sushi, izakayas y yakinikus en Tokio. Teniendo los productos de temporada como eje central de su cocina, este chef de alma inquieta sintió atracción por los fogones desde muy joven.
Ya en España, se encontró con un producto que le conquistó y que presenta en Nomo sin enmascarar para sorprender al comensal con el sabor natural de los alimentos.
















