Con 20 hectáreas de paisajes cuidados, donde los olivos centenarios y las vistas majestuosas de las montañas del Atlas sirven de telón de fondo, este resort es el destino perfecto para quienes buscan una escapatoria serena en un entorno de belleza natural. Además, su proximidad a la medina y los principales puntos de interés de la ciudad lo convierte en un refugio accesible sin sacrificar la privacidad y el confort.
Una Ubicación Privilegiada
El hotel se encuentra a tan solo unos minutos de los campos de golf más exclusivos de Marrakech, como el Royal Golf y el Golf Al Maaden, y a pocos minutos en coche del Aeropuerto Internacional de Marrakech Menara. Esta ubicación privilegiada le permite a los huéspedes disfrutar tanto de la tranquilidad de un complejo aislado como de la facilidad para explorar los vibrantes mercados y monumentos históricos de la ciudad.
Villas y Suites: Lujo y Espacio al Estilo Mandarín
En el Mandarin Oriental Marrakech, la opulencia se encuentra con la comodidad en cada rincón. Las 56 villas de uno y dos dormitorios son el epítome del lujo privado. Con superficies que oscilan entre los 288 y 423 metros cuadrados, cada villa ofrece una experiencia personalizada con su propia piscina climatizada, jacuzzi, ducha al aire libre y un jardín privado que se fusiona armoniosamente con el paisaje circundante. Las Mandarin Pool Villas, inspiradas en el estilo tradicional marroquí, combinan elementos rústicos con una elegancia contemporánea que invita al descanso en un entorno apacible.
Para aquellos que buscan aún más exclusividad, las Oriental Pool Villas destacan por su impresionante patio central con piscina privada y un diseño que abraza la amplitud, la luz natural y el confort. Este tipo de villas de dos dormitorios representan lo mejor del lujo discreto, con espacios generosos que permiten una relajación completa.
Las Mandarin Suites, con vistas a los jardines de 100.000 rosas y olivos, ofrecen un ambiente sereno con una atmósfera íntima. Las vistas a las montañas del Atlas completan el cuadro de un refugio de paz y elegancia.
Bienestar y Spa: Un Viaje a la Paz Interior
El bienestar es una de las principales prioridades en el Mandarin Oriental Marrakech, y su spa de 1.800 metros cuadrados es una manifestación de esta filosofía. Con una gama de terapias holísticas que incluyen tratamientos en suites privadas al aire libre bajo los olivos, baños turcos de lujo y un gimnasio completamente equipado, el spa está diseñado para eliminar el estrés y renovar el cuerpo y la mente. Además, las opciones de yoga y fitness privado aseguran que los huéspedes puedan seguir su rutina de bienestar en un entorno inigualable.
Una Experiencia Culinaria Internacional
La oferta gastronómica del Mandarin Oriental Marrakech es una celebración de la diversidad culinaria global, destacando la influencia de la Ruta de la Seda. En el restaurante Shirvan, el chef con estrella Michelin Akrame Benallal presenta una exquisita fusión de sabores mediterráneos, norteafricanos y orientales, creando platos innovadores que invitan a un viaje sensorial único. El ambiente moderno y elegante, con vistas a las piscinas y a los jardines, convierte a este restaurante en uno de los lugares más sofisticados de la ciudad.
El Ling Ling by Hakkasan, por su parte, ofrece una propuesta gastronómica única con platos cantoneses modernos, perfectos para compartir. En un ambiente vibrante y ecléctico, los comensales pueden disfrutar de una selección de cócteles innovadores mientras escuchan la música de fondo, creando una atmósfera animada y chic.
Para un almuerzo más relajado, el Pool Garden ofrece una experiencia culinaria al aire libre en un entorno relajado junto a la piscina. Con un menú basado en productos locales y cultivados en el huerto orgánico del hotel, los sabores mediterráneos e internacionales se entrelazan para crear una comida fresca y deliciosa.
Y para los amantes de la cocina más natural, The Vegetable Garden es el refugio perfecto para disfrutar de una experiencia culinaria desde la granja hasta la mesa, rodeado de la exuberante vegetación que caracteriza al complejo.






















