No es que Frida haya vuelto, es que nunca se fue. Ni siquiera cuando el 13 de julio de 1954 se marchó físicamente para no regresar jamás, dejando al mundo huérfano de la fuerza, valentía y altanería de la artista. La muerte no pudo con ella y prueba de ello son las seguidas muestras de recuerdo que el planeta, a través de sus diferentes ramas, le ha ido rindiendo. Como la retrospectiva que el Victoria and Albert Museum tiene ya preparada sobre el armario de la pintora, sus colores y peculiares diseños.
Un baile de gamas que desfilarán por las estancias de este museo londinense a partir del 16 de junio de 2018, abriendo las puertas de su vestidor a todas las almas apasionadas de su estilo de vida.












