Aún nos queda mucho por aprender acerca del funcionamiento del cerebro, pero a día de hoy la neurociencia avanza a pasos agigantados y da con emocionantes descubrimientos como este. Sí, es posible olvidarnos de nuestras ex-parejas, así como de todo lo que no queramos tener más presente en nuestras vidas. Así, teniendo en cuenta que la repetición de un recuerdo en nuestra memoria una y otra vez no hace más que consolidarla con más fuerza, el efecto contrario lo lograremos haciendo lo opuesto: no pensando nunca en ello. Así, cuanto más distraídos estemos, menos pensaremos en ese “error” del pasado, y consecuentemente, lo olvidaremos con mayor facilidad.
La manera en que esto ocurre es a través de la rotura de los neurotransmisores que transmiten ese recuerdo, haciendo que tengamos una mayor dificultad para acceder a él. Al fin y al cabo, son muchas las historias y acontecimientos vividos que por desgracia ya no retenemos en nuestra mente. Que se fueron para nunca volver. ¿Por qué no podemos hacer lo mismo con nuestros ex? Es tan sencillo (o tan complicado) como no dedicarle tiempo a pensar en nuestras relaciones pasadas. Casi como apretar el botón de “borrar” de nuestro portátil.








