En un mundo en el que la digitalización está acabando con algunos hábitos que llevan entre nosotros siglos, disfrutar de una agradable lectura ya no implica contar con un libro físico entre nuestras manos, remover sus páginas a nuestro antojo y mucho menos, tener que acudir a una biblioteca a buscarlo. Ahora, en ese mismo mundo en el que (casi) todo podemos hacerlo desde casa, las bibliotecas son menos frecuentadas a medida que llegan las nuevas generaciones. Sin embargo, para quienes aún disfrutamos del característico tacto del papel, aún queda alguno de estos “arcaicos” templos de la sabiduría que, por su diseño e instalaciones, no nos importaría visitar. Porque nos encanta leer, sí. Pero más nos encanta hacerlo en sitios bonitos.
Lifestyle
Bibliotecas en las que podríamos vivir para siempre
En un mundo en el que la digitalización está acabando con algunos hábitos que llevan entre nosotros siglos, disfrutar de una agradable lectura ya no implica contar con un libro físico entre nuestras manos, remover sus páginas a nuestro antojo y mucho menos, tener que acudir a una biblioteca a buscarlo.

















