Belleza

Mascarillas de tu propia sangre: el vampire facial

¿Qué pensaríamos si nos ofreciesen un tratamiento de belleza en el que nos pinchasen en el rostro con agujas y luego nos esparciesen nuestra propia sangre para hidratarnos y darnos luminosidad a la cara?
¿Qué pensaríamos si nos ofreciesen un tratamiento de belleza en el que nos pinchasen en el rostro con agujas y luego nos esparciesen nuestra propia sangre para hidratarnos y darnos luminosidad a la cara? Mínimo en algo relacionado con el canibalismo. El vampire facial existe, se practica y se paga por ello. Las redes sociales son una fuente interminable de noticias en tiempo real y si la protagonista es una de las Kardashians (en concreto Kim) o una top de la talla de Bar Refaeli y aparecen poniendo en práctica un tratamiento de belleza, éste se convierte de inmediato en viral. Y es que ya no basta con posar en unas idílicas vacaciones, ahora atrae más lo natural y cotidiano, y esto en la vida de una celebrity pasa por aparecer públicamente con la cara cubierta de su propia sangre. También llamado vampire facial.   Bar Refaeli en plena sesión de vampire facial/Instragram).   ¿Qué es y cómo se realiza? El vampire facial consiste en someterse a sesiones en los que el rostro recibe pequeños pinchazos con agujas quirúrgicas de tamaño mínimo para después utilizar esa misma sangre a modo de hidratación. Se lleva a cabo con la propia sangre del paciente y, según prometen los que lo practican, devuelve la luminosidad a la piel y elimina las arrugas de expresión del rostro. Para llevarlo a cabo, se extrae la sangre y se centrifuga para obtener un plasma rico en plaquetas que luego será inyectado en el rostro del paciente. Según los médicos que ofrecen este tratamiento, el plasma estimula la formación de colágeno, con lo que se consigue rejuvenecer la piel. ¿Qué opinan los expertos? "Las inyecciones de plasma estimulan el crecimiento de tejido nuevo así que no se trata tan sólo de una obsesión de la cosmética", declaraba para la BBC el doctor Marc Darrow, quien ofrece este tratamiento en su clínica de Los Ángeles. Sin embargo, existen otras opiniones menos concluyentes como la de Gregory Evans, de la Sociedad de Cirugía Estética de EE.UU, quien dice no tener pruebas de cuán efectivos son tratamientos como éste ya que “la efectividad no ha sido comprobada mediante un estudio clínico riguroso y no ha sido avalada por las autoridades sanitarias correspondientes”. Si es cierto que la piel tiene memoria, ¿guardará venganza?

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